OOPS. Your Flash player is missing or outdated.Click here to update your player so you can see this content.
Usted está aquí: Inicio arrow Cuentame tu viaje arrow Lisboa un Tajo de europa
Lisboa un Tajo de europa PDF Imprimir E-Mail
Escrito por Nazareth Balbás. Fotos: cortesía de Emilia Díaz   
l Luego de haber ganado el Diplomacy Award en Suiza, representado a la Universidad Central de Venezuela en el Modelo Mundial de las Naciones Unidas (WORLDMUN), Emilia Díaz Struck hizo una parada en la tierra del fado y durante una semana tuvo el placer de disfrutar de Lisboa, una ciudad donde  presente y pasado se funden y conviven en perfecta armonía. “El destino más barato de Europa”, es lo primero que dice Emilia cuando le preguntan por qué eligió Lisboa luego de su estadía en Suiza. Capital de Portugal, llena de contrastes y con el peso de una historia que se siente por doquier, se dibuja como una excelente opción para los viajeros dispuestos a caminar y con los sentidos prestos para disfrutar la fiesta de olores, sonidos, colores, sabores y texturas de una cultura incubada en la tradición europea.

l El domingo antes de Semana Santa, después de dos horas y media de vuelo, Emilia llegó a las 2:35 pm al aeropuerto de Lisboa, dónde se encontró con los padres de uno de sus amigos, quienes luego de mil y un vueltas, la dejaron en el hotel. “No tuve que pagar nada, sólo verificaron mis datos en Internet y me dieron la llave de la habitación, cancelé mi estadía al final”.

Así, con las maletas en la habitación, puestos los zapatos deportivos y jeans para todos lados, la estudiante se dispuso a cumplir su propio itinerario, planeado en base a guías turísticas unas semanas antes. Museos, plazas, miradores, centros comerciales y un sin fin de recovecos famosos en lista, aguardaban por ser descubiertos en caminatas entre calles muy limpias bajo un benévolo clima de primavera.

Contraste, puro contraste

L Para Emilia, la personalidad de Lisboa viene dada por todo el contraste que puede sentirse al recorrerla, el tiempo se pasea saltarín por las calles y no cesa el vaivén entre el pasado y el presente. En Lisboa es posible ir caminando y admirar la arquitectura antigua, los balcones, la ropa guindada en las afueras de los edificios y luego, sin previo aviso, encontrarse con un moderno Parque de Las Naciones que deslumbra rompiendo el esquema de lo que los ojos esperan ver.

CT.- ¿Qué tal es Lisboa como destino?
Excelente, yo la disfruté a plenitud porque tiene mucha vida, cosa que sinceramente no encontré en Suiza. Hay mucha calidez y a pesar de que se habla portugués, no tuve mayor problema para comunicarme. Lisboa es pequeña pero tiene de todo y para todos los gustos, actividades culturales, de recreación, excelentes restaurantes y sobre todo, lugares donde puedes admirar todo el trasfondo religioso de Portugal.

Recovecos imperdibles

L CT.- ¿Cómo se puede recorrer Lisboa? ¿Es necesario un carro?
Bueno, yo además de Lisboa tuve la oportunidad de viajar con un amigo y sus padres hacia algunos lugares a las afueras de la ciudad porque ellos alquilaron un carro, pero para recorrer los lugares más importantes no hace falta tener vehículo, con llevar unos zapatos cómodos y disposición, puedes ver toda la ciudad en pocos días.

CT.- ¿Qué lugares hay que visitar obligatoriamente?
La plaza del Comercio, donde puedes catar vinos gratis y las botellas se pueden conseguir entre tres y cuatro euros, además te ofrecen asesoría si no sabes qué comprar. Otra maravilla es el elevador que está en medio de la ciudad, allí encuentras la vista periférica más hermosa de la ciudad.

L La zona de Belem tiene museos, teatros y monasterios aptos para quienes quieren ver la diversidad cultural de Lisboa en su máxima expresión, el Museo de Arqueología lo recomiendo cien por ciento. Los castillos están a la orden del día y definitivamente no se puede ir a Portugal sin visitarlos, el Castillo del Marqués de Pombal fue uno de mis favoritos.

No puede faltar El Parque de Las Naciones… para tomarse una foto en el pabellón de Venezuela y visitar el oceanario. Allí mismo se puede tomar el Funicular que te lleva hasta el Centro Comercial más grande de Lisboa e ir de compras, yo tuve que ir casi al final del viaje a comprar dos pantalones porque la comida me hizo ganar unos maravillosos kilitos de más…-confiesa Emilia sonriente.

Encuentro con la fe
L
Ir a Fátima es imprescindible, los portugueses veneran a su virgen y en cualquier lugar que entres puedes ver y adquirir las imágenes alegóricas a su divinidad, la iglesia es preciosa y se puede caminar por el sitio donde dicen que se apareció. Si tienen chance y carro, vale la pena visitar el Mar do Inferno en Cascais, a 45 minutos de Lisboa un acantilado impresionante donde irse sin una foto es imperdonable.

CT.- ¿Y los locales nocturnos?
Buenos, los mejores están en una zona llamada Barrio Alto, eso si, no hay que dejarse engañar por las puertas, es curioso pero me pasó que cuando iba a un sitio, parecía por fuera de espacio bastante reducido y cuando entraba, como por arte de magia, los recintos eran muy amplios.

L  CT.- ¿Qué souvenir se pueden comprar?
Los pañitos tejidos son muy hermosos, hay unos centros de mesa bellísimos, pero lo predominante son las imágenes religiosas de la virgen de Fátima. Yo quería traer vino verde porque es casi tan barato como el agua y es la especialidad de Portugal, pero es un problema para el equipaje.

Viaje de sabores

Emilia cuenta que comer en Portugal es todo un ritual. Hay que destinar al menos dos horas para disfrutar de la mesa en un restaurante. “Tú pides algo y te lo van trayendo cada media hora, mientras tanto vas con los entremeses, las ensaladas y el pancito, ¡cuando llega el plato principal estás a reventar!”

l Las porciones generosas y los precios solidarios son la mejor carta de presentación de Portugal, sobretodo para un estudiante viajero. Las papas, infaltables en el menú y las comidas, poco ligeras, así que hay que ir sin prejuicios calóricos y dispuestos a probar toda clase de embutidos, quesos, vinos y especialidades marinas.

“Una de las comidas que más me impresionó fue el camarón tigre, proveniente de Madagascar. Yo vi en la carta que decía ‘en su tinta’ y lo pedí porque pensé que era pulpo o camarones, ¡y me trajeron una especie de animal mutante, porque parecía una medusa, con una concha y tentáculos! Al menos sabía bien, pero es la cosa más extraña que ha estado en un plato que he tenido que comer, jajaja”. En cuanto a postres, Emilia no perdió oportunidad para probar los pasteles de Belem, una suerte de torta rellena con nata que puedes comer en el primer local que los puso a disposición del público, en el sitio del mismo nombre.

Tan variada como el menú, es Lisboa. Con una amplia carta de opciones a la que no le falta nada. Una cultura en la que se mezclan la religión, el arte y los modos de vida de su gente, presta a ofrecer al turista una experiencia inolvidable donde el factor común es la diversidad y el tiempo no hace distinciones de épocas, uniendo todo en un colage exquisito.
l

Detalles del viaje

Época del año: Primavera
Temperatura: 15º C
Fecha: Primera semana de Abril 2007
Duración del viaje: Una Semana
Costo de la habitación: De 20 a 30 euros diarios, con desayuno incluido
Costo de una comida: 15 a 20 euros por persona
Pasajes: 750 euros ida y vuelta
Ropa recomendada: Zapatos deportivos, jeans y suéter.
Para considerar: Tener cuidado con los carteristas
Transporte: El Metro es económico y te lleva a los principales destinos. Existe la opción de adquirir en el aeropuerto una Tarjeta de Transporte que se puede ajustar de acuerdo a las necesidades del turista. Con ella, se evita tener que comprar el boleto en las estaciones porque sirve para todos los medios colectivos.
Requisitos para viajar: Pasaporte
Requisitos sanitarios: Ninguno en especial
Moneda: Euro


Texto: Nazareth Balbás
Fotos: cortesía de Emilia Díaz
 
< Anterior   Siguiente >