Iluminada y pujante, como las grandes ciudades del mundo, se ha convertido en un centro de compra y diversión único en el Caribe. El calor y la amistad típica de los margariteños la hacen inolvidable. Así es Porlamar.
Es una ciudad que se debate entre la modernidad, el color y calor típico de los pueblos marinos; considerada la capital comercial de Margarita, está llena de contrastes que le dibujan un atractivo mapa de opciones recreativas al turista. Para algunos la ciudad crece de manera acelerada, para otros, está en pleno desarrollo, expandiéndose como las olas del mar; cargada de originales y amplios centros comerciales, y de múltiples sitios de esparcimientos; además, con una pujante actividad económica, enmarcada en los innumerables beneficios del Puerto Libre. Cuenta, también, con una infraestructura turística que la coloca al igual o por encima de otros destinos relevantes del Caribe; por eso es el destino turístico más visitado de Venezuela, por eso todos quieren conocer a Porlamar y disfrutarla a su manera.
Breve historia
Coinciden los historiadores que los Guaiqueries fueron los primeros pobladores de Porlamar, por su amistad hacia la Corona de España fueron reconocidos como súbditos libres catalogándolos en las Cedulas Reales como “Caballeros y Nobles Guaiqueries” otorgándoles tierras propias. En 1536 Fray Francisco de Villacorta, párroco de Nueva Cádiz y protector de los Guaiqueries funda a “Pueblo de la Mar” y comienza a ser llamada Porlamar en 1830. Para el año de1872 pasa a ser Departamento y el 1891 se convierte en Distrito Mariño. Pero fue con el establecimiento de la Zona Franca en el año de 1971 y del Puerto Libre en 1975, que Porlamar se transforma en una de las principales zonas comerciales y turísticas del país, denominándose Municipio Mariño en 1990 con los límites que hoy lo conocemos.
Contemporánea y actual
Hoy, con casi cinco siglos de historia, Porlamar y el conjunto de comunidades del Municipio Mariño forman una ciudad turística cosmopolita con el calor y la amistad típica de los margariteños. Dispone de variados y atractivos espacios para el entretenimiento, entre los que se cuentan sus siete playas, una bahía, un morro y dos lugares de pesca, siendo los más visitados Playa Bella Vista, Playa El Concorde, ambas con servicios y aptas para las prácticas de deportes acuáticos como el Sky, velerismo windsurf y motos de agua, y Playa La Caracola con finas y blancas arenas en donde se cierra la arteria vial todos los días de 6:00 a 10:00 a.m para los amantes del trote y caminatas.
Una variedad de expresiones culturales adornan la ciudad marinera, se destaca la iglesia San Nicolás de Bari, de estilo gótico construida en 1853, la Plaza Bolívar, lugar de encuentro de los margariteños, el faro de La Puntilla edificado en 1895, el Museo de Arte Contemporáneo “Francisco Narváez” sede de la Bienal de Arte Santiago Mariño que se realiza cada dos años con la presencia de artistas plásticos de renombre nacional e internacional, la moderna Casa de la Cultura Pueblo de la Mar, todo ello enmarcado dentro de la diversidad arquitectónica del municipio, sus pintorescos paisajes marinos, su gastronomía típica, fiestas populares y otras expresiones folklóricas.
Si después de un día de compras o de playa aún te quedan energías y deseas descargar tu adrenalina, bueno, puedes hacerlo en los reconocidos night club, discotecas, bares, casinos, bingos y cafés que presentan desde los más atrevidos espectáculos hasta el simple disfrute de buena cena y música suave a la orilla del mar. Es tan amplia la diversidad de bellos lugares recreacionales que no hay límites para la diversión, todos tenemos una ciudad especial y ésta es Porlamar, ahora con su imponente Puerto de la Mar donde anclaran buques, barcos y yates de todas partes del mundo.
En Porlamar puedes olvidarte del IVA, vale decir que te puedes ir de compra por los bulevares Gómez y Guevara, la muy querida calle Igualdad, las avenidas 4 de Mayo y Santiago Mariño.
Texto: Ezequiel Suárez Fotos: Alexnys Vivas |