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Su majestad Cerro El Copey PDF Imprimir E-Mail
Escrito por Texto: Karina López Fotos: Alexnys Vivas   
Cerro Copey Debe su nombre a la gran abundancia de matapalos, comúnmente llamados "copeyes". Su riqueza ecológica y espiritual lo dotan de una envolvente magia que lo hacen una visita obligada la próxima vez que venga a Margarita.

Al norte de la isla encontramos la montaña más alta, con 930 metros sobre el nivel del mar: Cerro El Copey. Se eleva dentro del Parque Nacional del mismo nombre, en la población de La Sierra, y su cima se denomina Cerro Grande, donde están las antenas de telecomunicaciones de varias compañías privadas de telefonía y televisión, incluso de la Fuerza Aérea Venezolana. También conocido como “Cerro Palma Real”, se puede divisar desde diferentes puntos, y para llegarle tomamos la carretera Porlamar-La Asunción, para luego subir desde el casco histórico de la capital neoespartana hacia el Castillo Santa Rosa. De ahí sale la vía pavimentada que entra al Parque Nacional. Allí comienza nuestro recorrido a pie, una hora y cuarto sin pararnos hasta llegar a las antenas.

Sin embargo hay quienes acceden a esta montaña por su cuenta a través de senderos de tierra por El Valle del Espíritu Santo, por La Asunción, por el Valle de San Juan Bautista, o por los lados de Tacarigua. Pero estos recorridos son completamente informales y se dan más que todo entre los lugareños que por generaciones han conocido el área: para quienes somos sólo turistas queriendo disfrutar de la isla no es recomendable emprender esta aventura sin un guía especializado que conozca el lugar.

Llegar hasta la cima es una experiencia única, y son muchas las razones: primero porque a medida que subimos (empezamos el ascenso al nivel de mar) vemos cambios muy marcados de paisaje, vegetación, fauna y clima; segundo porque permite disfrutar de panorámicas inigualables, con neblina ya a cierta altura; y tercero porque uno se olvida completamente de que está en La Perla del Caribe.

A pesar de ser poco elevada, la montaña encierra lo que es verdaderamente un oasis en Margarita. Mientras el resto de la isla luce semiárido y con mucho sol, aquí todo es distinto: el viento silba constantemente, la brisa es fría, el follaje cambia radicalmente y se encuentran pequeños riachuelos descendiendo por el camino, de hecho es el único lugar donde es posible observar fuentes permanentes de agua. Y es que Cerro El Copey también es un centro de drenaje natural, donde se concentra la mayor humedad de la isla.

Cerro El CopeyUn mundo fascinante

Con una extensión de aproximadamente 7.130 hectáreas, el Parque Nacional Cerro El Copey es uno de los principales pulmones vegetales de la Isla de Margarita. Desde su cima disfrutamos una vista inigualable: en días despejados se tiene una panorámica completa de toda la Isla, incluyendo las vecinas Coche y Cubagua. El cerro también alberga especies únicas tanto de flora como de fauna, y para muestra están el mono cebú, la ardilla, el venado y el conejo margariteño, el cachicamo, la macagua (ave endémica), la guacharaca, el azulejo, el tutuel, el turpial, la traga venao, la coral, la bejuca, el verde gallo y la rana del copey.

En la montaña se encuentran además las nacientes de los ríos más importantes de la isla: el Toro, el San Juan, el Valle y el Asunción. Es una verdadera maravilla encontrarnos esas pequeñas cascadas naturales de agua fría entre las piedras del camino y poder refrescarnos la cara mientras nos deleitamos con su mágico sonido, y ni hablar de la fuerza que adquieren las mismas torrentes después de que llueve: se convierten en una verdadera fiesta para los sentidos.

Rodeado de valles y planicies, su vegetación boscosa registra especies delgadas de árboles y arbustos que se “enanizan” a medida que ascendemos. En los planos elevados se encuentra el bosque seco tropical y el bosque húmedo tropical, donde proliferan los árboles copey con su característica flor blanca y amarilla. El matorral achaparrado es una vegetación que solamente se halla en la cima del cerro (que por cierto, es chata) y tiene el aspecto de una linda pradera verde que alberga helechos, una especie de orquídea única en la isla, la palma carana, las bromelias, las calas y otras plantas, muchas de las cuales son endémicas.

Sin duda alguna el Parque Nacional Cerro El Copey es una verdadera joya, un recurso natural de incalculable valor -ecológico y turístico- que afortunadamente hoy está protegido por Inparques, pero nuestra conciencia conservacionista es fundamental para mantenerlo. Si bien al comenzar el ascenso la montaña nos acoge con amor, tenemos que tener en cuenta que somos nosotros los que estamos entrando al hogar de muchos seres vivos que merecen respeto y consideración, y que nos tratarán igual que como nosotros los tratemos. Sólo nuestra conducta hará la diferencia: por la isla, por nosotros mismos y por los miles de turistas nacionales y extranjeros que merecen una experiencia como ésta.

Algunos consejos

¿Qué debo llevar?
Mucha alegría y energía positiva, unos buenos zapatos de goma, pantalones largos, lentes de sol, una camisa fresca, mucho protector solar, una gorra, una botella de agua y un buen sweater. Ah y una buena idea para todos a quienes nos gusta la lectura, es llevarse también un buen libro para leer cuando lleguemos a la cima.

¿Cuál es la mejor hora para subir?
El  acceso está permitido desde las 8 de la mañana hasta las 4 de la tarde. Mientras más temprano comencemos el ascenso, mejor.

¿Dónde dejo mi carro?
En el estacionamiento del parque. Es seguro y es gratuito.

¿Puedo quedarme a dormir?
No hay instalaciones para acampar.

¿Qué es imprescindible antes de subir?
Por su propia seguridad, no deje de registrarse en el libro de visitantes en la caseta de guardaparques.

¿Qué no debo llevar?
Amargura, basura, malas intenciones, resentimientos, elementos contaminantes, pensamientos negativos o armas de fuego.


Texto: Karina López
Fotos: Alexnys Vivas

 
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