|
A sólo 10 minutos del pueblo del Hatillo, en la zona capital del país, se abre un mundo de posibilidades para una población de personas con condiciones especiales, que a su vez ofrece entretenimiento para toda la familia a través del contacto directo con animales.
Expanzoo es solo la punta del iceberg de un esquema de amor que tiene un objetivo muy claro: integrar a la vida útil y productiva a personas en situación especial. Abrió sus puertas en el año 2001 y desde esa época recibe diariamente a los interesados visitantes que se acercan a compartir, alimentar y en ocasiones tocar a los casi 350 ejemplares que alegran el lugar.
El proyecto
Este zoológico interactivo, no es el único en el país, pero para uno de sus gerentes, el doctor Daniel García, si tiene una particularidad con respecto a otros: con todos los animales del lugar se puede entrar en contacto. Proviene del proyecto Expansión, una fundación que presta ayuda a personas con retardo mental y síndrome de down. García dice que los objetivos eran claros, entre ellos se planteaba abrir plazas de trabajo para jóvenes especiales, y así se ha mantenido. De las 40 personas que laboran en el parque, por lo menos 16 son individuos con retrasos leves. “existen tres poblaciones de muchachos especiales: los que asisten a la escuela que tenemos en Expansión, los que trabajan los fines de semana como anfitriones en el zoológico y los que se desempeñan en el área de mantenimiento a diario”. Estos últimos mantienen contacto directo con las diferentes especies, los alimentan, los tocan y son los que han formado el carácter pasivo o doméstico de los animales para que los turistas puedan tocarlos.“Todo en conjunto hace que nuestros muchachos se sientan más seguros, aumenten su autoestima, y hasta aporten económicamente a sus hogares”, explica García. La labor incorpora a este grupo al sistema laboral y social de su comunidad, mejorando sus condiciones de vida.
El espacio
Aquí todo ha sido diseñado pensando en ofrecer tranquilidad. Por ello el jardín está colmado de palmas y pinos, plantas que algunas culturas consideran que tienen efectos relajantes sobre las personas. Los colores son claros, colocados para alegrar los espacios. El lugar es abierto para dar la sensación de libertad. Hay computadoras, parques y un cafetín para completar la oferta. Y aunque tras las cercas se ven canguros y puerco espines, el doctor García asegura que niños de cualquier edad pueden alimentar con confianza a toda la comunidad del zoológico.
Zebras, dromedarios, guacamayas, burros y cerdos, se acercan a las personas cuando advierten la presencia de la bolsita de zanahoria que se vende en la entrada. Patos y gallinas corretean por la grama compartiendo con el público. Y las tortugas nadan en los estanques adaptadas este, su hogar.
El futuro
La fundación Expansión se propone seguir creciendo, atendiendo a quienes lo necesiten y ofreciendo diversión a las familias. Por ello se plantean una ampliación del zoológico con la inclusión de nuevas especies. Y sumar a sus servicios de educación, natación, música, equinoterapia, y terapia de lenguaje, la concreción de una residencia para personas especiales donde estos tengan su propio espacio, una manera de mejorar sus vidas y las de sus familias.
Coordenadas de Expanzoo
Dirección: Antigua hacienda Caicaguana, a 2 kilómetros del CC Lomas de la Lagunita. Municipio El Hatillo, Estado Miranda. Venezuela.
Teléfonos: 0212 9618644 / 9618770
Horarios: Lunes a viernes de 8:30 am a 5:00 pm Sábados, domingos y días feriados de 10:00 am a 5:00 pm Costos: Entrada 25 Bs.F. por persona Bolsa de Zanahoria 2 Bs.F.
Servicios: Cafetín, Computadoras, Paseos en Pony, Visitas guiadas a colegios, Fiestas infantiles
Texto y fotos: Erika Paz |