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Este pueblo es el centro turístico más importante de Barlovento. El visitante allí puede encontrar calidad en alojamiento, óptimo servicio gastronómico; buenas playas y la posibilidad de protagonizar una de las sensaciones más singulares que el hombre pueda vivir: para conocerla sólo tiene que lanzarse en paracaídas.
Cuando a Gian Carlo Trimarchi se le pregunta su profesión, contesta de inmediato: volar. Decidió que eso era lo que quería diez años atrás y concreto este sueño hace tres creando una escuela donde enseña a nuevos aspirantes a lanzarse desde un avión a 4.000 metros de altura. De padre piloto y también paracaidista, asegura haber nacido prácticamente en un avión. Dice que Higuerote cuenta con un clima y una ubicación geográfica perfecta para realizar este deporte al que el calificativo de extremo le queda corto. La cantidad de adrenalina que se dispara en cada salto y el simple hecho de desafiar el orden lógico de la naturaleza hace que la experiencia gane más adeptos cada día. “Hay quienes vienen por un salto y se van. Otros deciden hacer el curso y después no vuelven. Pero hay un grupo que se enamora de la práctica y lo adopta como forma de vida” dice Trimarchi. Esos son los que pasan a formar parte de la comunidad de 600 personas que se dedican a este arte en el país.
Quien llega por primera vez a Skydive Venezuela consigue un salto tamden que podrá atesorar en la mente, una fotografía y un video que se entrega como parte del paquete. Para el que desee el curso, deberá dedicar por lo menos 3 días al aprendizaje; los implementos básicos (paracaídas, altímetro y casco) lo proporciona la academia. Según Gian Carlo, sólo se necesitan las ganas de hacerlo, y asegura que muy pocos se han arrepentido cuando están en el avión a punto de saltar.
Desde arriba se ve la costa y la inmensidad del mar. El momento entre el cielo y el suelo juran que es mágico. La seguridad, es un tema que se maneja muy bien en esta empresa. Hay normas y un equipo de unas 24 personas entre mecánicos, pilotos e instructores que garantizan una satisfactoria experiencia. Y su fundador cuenta en su currículo con 7.000 saltos, esto ofrece confianza a quienes tengan algunas dudas.
Por supuesto, como casi todos los deportes extremos, el paracaidismo es una disciplina que para nada es económica. Pues el salto cuesta un poco más de Bs. 1.000 y el curso ronda los Bs. 6.000. La tela de Nylon que se despliega en el aire entre 30 y 65 centímetros y que ayuda al descenso puede costar hasta Bs. 7.000. Pero la emoción bien vale la pena.
Los alrededores de esta escuela que cuenta con hangar, áreas de aterrizaje, salones de clases, y hasta salón de fiestas resultan una delicia para los viajeros. Un conjunto de hoteles que van desde los más económicos hasta los más costosos y cómodos se encuentran ubicados en las cercanías. Restaurantes que ofrecen comida de mar, la sabrosura de las playas y la posibilidad de conocer una cultura donde impera el repiques de tambores y el movimiento de caderas completan el incentivo que se necesita para lanzarse a la aventura de vivir algo diferente, arriesgado para muchos, gratificante para otros.
Contacto:
Skaydive de Venezuela Dirección: Aeropuerto de Higuerote. Sector Aguasal Teléfono: 0414 1089005 Página Web: www.skydivevenezuela.com
Hoteles Fiesta Inn: 220 habitaciones. Piscinas, jardines, canchas, restaurante, bar. Dirección: Sector Aguasal Teléfono: 0234 3231711 Página Web: www.aguasal.com
Posadas Santa Isabel: 18 habitaciones. Piscina, caney, cancha, restaurante, tiendita Dirección: Carretera Higuerote- Sotillo. Parcelamiento Santa Isabel Teléfono: 0234 5115737 Página Web: www.posadasantaisabel.com
Playas Recomendadas: Puerto Francés, Los Totumos, Chirere, San Francisquita
Texto: Erika Paz Fotos: Cortesía Skydive Venezuela |